domingo, 4 de diciembre de 2011
Nuestra especie; ¿Lenguas primitivas?
Los lingüistas pensaban que las lenguas primitivas eran una lengua que estaba entre el lenguaje de los animales y una lengua civilizada. Hoy día se sabe que la complejidad y la calidad de las lenguas no se debe al desenvolvimiento político y tecnológico del ambiente donde se hable. Un ejemplo que apoya esta teoría es que en algunos lugares tienen muchísimas palabras para referirse a una cosa, por ejemplo a pescar, pero ni una sola palabra genérica que signifique pescar. Respecto a los números en algunos lugares solo hay palabras diferentes para los números del 1 al 5, a partir de esta cifra tienen una palabra que signifique ''mucho''. Por estos ejemplos y por muchos más, los lingüistas se han dado cuenta de que carecer de palabras que definan un sujeto o un verbo no tiene nada que ver con la evolución de la lengua, sino con las necesidades culturales de cada civilización. En algunos lugares necesitan conocer las diferencias entre plantas, por eso a cada planta le dan un nombre y lo aprenden, sin embargo, en las ciudades nos basta con usar el término indefinido ''hierba''. Respecto a los colores en muchos lugares no necesitan saber que el color de la hierba es ''verde'', el del cielo ''azul'', no, simplemente dicen ''color de la leche'', ''color de la sangre''. Hay otros muchos ejemplos, como el cuerpo humano, los números... etc. Cada lengua cuenta con el vocabulario y las reglas ortográficas que necesita para transmitir información, almacenarla, recuperarla, y ser de utilidad para la sociedad.
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