miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿Somos niños o adultos?

El ser humano tiene la necesidad de clasificarlo todo, altos o bajos, guapos o feos, buenos o malos... y los alumnos de 1º de Bachillerato B no íbamos a ser menos. Merino nos propuso clasificarnos en tres bandos, a un lado del aula los que pensaban que aún eran niños, en el lado contrario los que pensaban que eran adultos, y en el medio de los dos bandos los que no sabían si eran niños o adultos, ''los indefinidos''. Todos nos autoclasificamos. En el bando de los adultos solo estaba el profesor, y el resto de la clase de distribuyó en el bando de los niños y el de los indefinidos. Yo me considero una indefinida, porque tengo características de los niños pero cada día tengo más de los adultos. Después de la clasificación, cada bando argumentó porque eran niños, adultos o indefinidos y si por ser lo que eran, merecían un trato especial. Lo apuntamos en unos post-it amarillos y comenzó el debate. Algunos decían que los adultos tenían preocupaciones más serias que los niños o los indefinidos. Otros que dependiendo la edad que tengas, te preocupas de unas cosas o de otras, y que dependiendo el momento en el que te encuentres, te parecen más serias unas cosas o otras. Yo desde el bando de los indefinidos soy capaz de comprender que los adultos tienen preocupaciones serias, como por ejemplo pagar la hipoteca, mantener un puesto de trabajo para alimentar a su familia, etc. Pero también soy capaz de comprender que un niño no es capaz de imaginarse las preocupaciones que tienen los adultos, por eso, para los niños es más importante no olvidarse su peluche favorito en casa, tener ceras de todos los colores... que quedarse en números rojos.  Creo que no hay preocupaciones más serias que otras, sino que dependiendo de la edad que tengas, y de la madurez a la que llegaste, te importaran más unas cosas que otras, y, los adultos a veces se olvidan de que una vez también fueron niños e indefinidos, del mismo modo que los indefinidos también olvidan el sacrificio que supone ser adulto, puesto que los niños no tienen la capacidad para ponerse en la piel de un adulto o un indefinido.

Primera clase.

Hola compañeros, esta es mi primera entrada en el blog. En principio es un trabajo muy original propuesto por el profesor de filosofía. Se trata de contar desde nuestro punto de vista lo que sucede en cada clase, no estoy segura de la finalidad de estos blogs, pero supongo que quiere saber si lo que debatimos en clase realmente nos sirve para mejorar como personas. Así que, comencemos.